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El Herpes labial Es una infección causada por el virus del herpes
simple. Esta infección lleva a que se presenten pequeñas ampollas generalmente dolorosas en los labios, la boca, las encías o en la zona peribucal.
El herpes labial es una enfermedad bastante común,
causada por la infección del área bucal con el virus del herpes simple, a menudo del tipo 1.
La infección inicial no presenta síntomas de enfermedad o
causan únicamente úlceras bucales. El virus permanece en el tejido nervioso de la cara y, en algunas personas, se reactiva y es causante de herpes febril recurrente que
generalmente está en la misma área, pero no es grave. El virus del herpes tipo 2 generalmente causa el herpes genital e infección de los niños durante el parto (de
madres infectadas), pero también puede producir herpes labial.
Los virus del herpes son extremadamente contagiosos y se
transmiten ya sea de forma directa o indirecta a través de elementos contaminados como con los platos, cuchillas de afeitar, toallas y otros artículos que se comparten.
Ocasionalmente, el contacto orogenital puede diseminar el herpes oral a los genitales y viceversa, así que las personas con lesiones herpéticas activas en o alrededor de
la boca o los genitales deben evitar el sexo oral.
Los primeros síntomas por lo general, se presentan una o
dos semanas -o hasta 3 semanas- luego del contacto con una persona infectada. Usualmente, las lesiones por el herpes labial permanecen durante siete a diez días y luego
comienzan a desaparecer. El virus puede permanecer latente en las células nerviosas y luego reaparecer ocasionalmente en el sitio original o cerca de él.
La recurrencia normalmente es leve y puede
desencadenarse por los períodos menstruales, exposición al sol, enfermedad con fiebre o estrés.
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